Mi evolución en la web.

Era el año 2004, y en un curso del paro aprendía HTML desde 0.

Empecé con el Bloc de Notas del Windows y un editor de imágenes, a construir la que sería mi primera web. Tras un montón de horas, – dejando la tecla del F5 casi borrada de tanto refrescar la pantalla – logré terminar lo que por aquel entonces me pareció una web chachi pilongui y moderna. Ahora la veo con otros ojos y hasta tengo vergüenza de haber creado semejante atrocidad visual. Pero la idea de página personal creo que la sigue reflejando bastante bien.

Evidentemente, no tenía ni idea de diseño gráfico, y a penas me apoyé en cuatro conceptos que tenía sobre organizar el contenido en tablas. Por aquellos tiempos ya había gente muy buena y diseños magníficos, pero el aspecto general de las webs no era de un diseño muy cuidado.

 

El Flash y la era de la animación.

Con la llegada de la banda ancha, el Flash empezó a dar muy fuerte, y se arrancó una especie de carrera, para ver quién creaba la mejor experiencia con una animación. Hasta  las precargas de las webs eran un verdadero espectáculo. Portales como BestFlashAnimationSite.com , colgaban el ranking con las mejores webs de flash del día, de la semana o del mes…
Siempre recordaré aquel cuento en forma de aventura gráfica que era Samorost .
Y yo atraído por ese mundo, me tiré de cabeza a aprender el lenguaje de Action Script, para conseguir hacer mi propia web en Flash.

Samorost

El increíble cuento en Flash  de Samorost.

 

Las hojas de estilos rompieron el diseño.

Con el tiempo, el flash fue en declive. Las webs resultaban ya demasiado recargadas y pesadas, la gente no quería estar minutos esperando a que una web se cargara del todo.

Navegando por la red, me topé con la web de CssZenGarden y me cambió la manera de ver el diseño de una página.  La rigidez de diseño de las tablas de repente se rompía en mil pedazos y ví que ahora la imaginación era el límite. Además, el contenido y el diseño iban por caminos separados, pues para un mismo contenido de una web – código html – , se conseguían resultados completamente diferentes usando CSS – hojas de estilo –  .

 

La programación y las bases de datos.

El camino seguía y las necesidades de una web cambiaban. De repente las webs necesitaban gestionar datos y múltiples páginas.  Las páginas dinámicas eran el presente y el futuro – blogs, catálogos, tiendas online…” Mucho contenido como para hacer página a página. La programación y las bases de datos habían entrado en mi vida. No era suficiente un editor de html como el Dreamweaver, ahora había que instalarse un servidor y un gestor de bases de datos en el ordenador. Líneas y líneas de código y las webs troceadas en partes – cabecera, menu, cuerpo, pie… – para poder reutilizarlo. El diseño web se había convertido en una tarea muy laboriosa y pesada.

 

Atractivo diseño de CSS Zen Garden

Uno de los atractivos diseños de CSS Zen Garden

El Blog y los CMS.

El Blog, que empezó como una variante de página web convencional, con el tiempo se ha convertido en la solución a muchos dolores de cabeza. Los CMS o gestores de contenido,  – WordPress, Joomla, Drupal – han tomado la delantera y han apostado por  integrar los conceptos de página web y de blog.

El diseño y administración de una web se ha democratizado y cualquiera hoy en día es capaz de crear una web con un diseño potente en pocos minutos. El diseñador web, hoy se encarga de administrar el contenido desde un panel de control y cambiar el diseño con sólo activar una nueva plantilla.

Además, el blog es la herramienta más potente de generar contenido y posicionar bien en los buscadores.

 

Y ahora, a que tiende el futuro?

Cuando uno empezó con su primera página en HTML, creyó que aquello era la bomba y costaba imaginar el futuro y próximas tendencias.
Hoy en día, me atrevo a apostar porque los dispositivos móviles y las Redes Sociales van a tener mucho que decir en lo que nos viene.